“No podemos resistirnos a la fuerza de los cambios, recordar situaciones en las que entrar en una empresa u organización suponía una relación laboral garantizada de por vida, en la actualidad no es más que pura fantasía” (Contreras, 1996). La revolución de las tecnologías de la información en si misma, potenciando a su vez el efecto conocido como globalización, ha provocado profundos cambios en el mercado de trabajo y en la forma de realizar la actividad económica por parte de las empresas. En esta nueva situación se genera un estado de incertidumbre.
Asumir las situaciones de cambio se convierte en esencial para obtener ventaja. Parece ser el momento de ver la incertidumbre, no como una amenaza del entorno económico y social, sino como una oportunidad para crear nuevos espacios ya sea dentro de estructuras preestablecidas o en estructuras nuevas (International Labour Organization, 2006).
Y tal y como decía Peters (1987) sobre el modo de obtener esos espacios, “no existe compañía segura ante la incertidumbre que nos gobierna habiendo sólo dos maneras de responder a esta era de excelencia insostenible: compra de ideas o creación de ideas.”


La incertidumbre vista como una oportunidad, puede ser utilizada para crear valor económico y social si se emplea una mentalidad emprendedora. Así, los beneficios proceden de una percepción de oportunidad que no era captada por otras personas y sí por el emprendedor. “Hoy se aplica el término emprendedor a las personas que tienen una sensibilidad especial para detectar oportunidades y la capacidad para movilizar recursos externos, recursos que son generalmente propiedad de otros, para explotar estas oportunidades” (Nueno, 2009).

Como estrategia de empresa, el éxito en los mercados se basa siempre en la habilidad para transgredir las leyes imperantes en los mismos, modificándolas de tal forma que nos permita jugar la partida en condiciones de aprovechar al máximo nuestras propias fortalezas. Para el desarrollo de una actividad bajo condiciones de incertidumbre se hace absolutamente necesaria la existencia de una estrategia de empresa (Gil, Gil & Gracia, 2009).
En la actualidad la modificación de las condiciones del mercado y sobre todo la velocidad a la que se produce ha provocado una variación sustancial de las perspectivas del trabajo y el ámbito de actuación de los profesionales del siglo XXI (Carreño, 2010). Esas modificaciones ha llevado consigo un cambio en los criterios por lo que son y serán medidos en su desempeño los profesionales. Dde forma general podemos afirmar que los elementos esenciales se recogen en los tres aspectos siguientes:

Actualización rápida de los conocimientos
Su mentalización y el desarrollo de habilidades
La adaptación a nuevas formas de trabajo

Aplicar el desarrollo competencial, es evidente, se convierte en una necesidad, entendiendolo como el “Conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes relacionados con el éxito en el desempeño laboral” (Guillén,2002).

Es muy curioso porque cuando he leído hoy la prensa y escucho el sentir del país, me ha dado por leer lo que ya estaba escrito y resulta que es de absoluta aplicación a día de hoy. Espero que nos sirva, pues no hay nada tan sano como aplicar el conocimiento. Rejuvenece el alma y nos llena de esperanza e ilusión por el futuro. Os recomiendo su aplicación inmediata para que esos efectos se produzcan cuanto antes. Esta es mi receta para la crisis.

por Rafael Contreras

VP of Cadiz CF. PhD in Social and Law Sciences by the University of Cádiz and a Master's Degree in Psycho-social counseling of organizations and institutions by the Universita'Di Bologna (Italy). Leadership and management Executive by MIT. More than 20 years of experience in launching and setting-up companies, specialized in high-technology. I am used to think that "When you believe in what you're doing and use your imagination and initiative, yo can make a difference"

3 comentario en “Entorno global”
  1. No puedo estar más de acuerdo, Rafael. Como ambos sabemos por el trabajo diario que desde Plan 3 realizamos para Carbures, para ser competitivos a nivel personal es necesario ser capaces de poner en valor nuestras competencias; a nivel empresarial, se exige una gestión competencial adecuada que nos llevará a minimizar los gap puesto-persona existentes en la organización, consiguiendo mejorar la motivación y productividad de nuestros RRHH, potenciar la fidelización y retención del talento, predecir el éxito en el desempeño del puesto de trabajo y en definitiva optimizar y gestionar de forma más eficiente los RRHH en las organizaciones.

    Me permito invitaros desde aquí a visitar la entrada más reciente del blog de Plan 3, precisamente sobe el Taller de Competencias (http://plan3.es/blog/) en el sector aeronáutico realizado junto con Carbures ayer mismo. Espero que os sea de utilidad. Saludos

    Bibiana Gago
    Directora General Plan 3

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